Las familias eligen sus butacas en el mapa de la sala, pagan por transferencia y entran con QR. Vos ves todo en vivo desde el celular.
Anotar a mano quién pagó, cuántas entradas le tocan y dónde se sienta cada uno.
"¿Quedan lugares adelante?", "¿Te llegó la transferencia?", "¿Me guardás dos más?"
Y el día de la función, dos familias con la misma butaca y la sala esperando.
Las familias no instalan nada: entran desde el link que les mandás por WhatsApp.
Solo las familias que cargaste, con las entradas que les corresponden.
El plano real de tu sala, con las butacas libres y ocupadas en vivo.
Las butacas quedan reservadas unos minutos y se liberan solas si no pagan.
Con un toque en el panel. La familia ve su entrada al instante.
Se escanea con cualquier celular y avisa si alguien quiere entrar dos veces.
Funciona desde el celular o la compu, y pueden usarlo varias personas a la vez.
Butacas vendidas, pendientes de pago, libres y lo cobrado, al instante.
Pegás la lista (apellido, DNI y entradas) y listo. También una por una.
Filas, pasillos y numeración de tu auditorio. Bloqueás las butacas que no se venden.
Llega el comprobante, buscás la reserva y confirmás. Nada de cruzar planillas.
Escaneás los QR en la puerta y ves cuánta gente ya ingresó.
Los DNI se guardan cifrados y nadie de afuera puede ver la lista de familias.
Entrá a la función de demostración, elegí butacas y mirá cómo queda la reserva. Es el mismo sistema que usan las escuelas.
Las familias te transfieren directo a tu cuenta. No hay comisión por entrada.
¿Más de 600 butacas o varias funciones? Escribinos y armamos un plan a medida.
No. Entran desde un link en el navegador del celular, con su DNI. Sin descargar nada ni crear cuentas.
Las familias te transfieren a tu alias o cuenta, como siempre. El sistema muestra los datos de pago y vos confirmás cada pago desde el panel. La plata no pasa por nosotros.
No. Cada butaca se reserva con una operación que impide que dos familias tomen la misma, aunque reserven en el mismo segundo.
Las butacas quedan apartadas unos minutos (vos elegís cuántos) y después se liberan solas para otras familias.
Sí. Cargamos el plano de tu auditorio o teatro con sus filas, pasillos y numeración, y bloqueamos las butacas que no se venden.
Cada familia tiene un QR. En la puerta se escanea con cualquier celular: muestra si es válida, cuántas personas son y en qué butacas, y avisa si esa entrada ya se usó.
Con el plano de la sala y la lista de familias, lo dejamos funcionando en pocos días. Conviene arrancar unas semanas antes de abrir las reservas.
Contanos de tu evento y te mostramos cómo quedaría con tu sala.